
Roatán, Islas de la Bahía. La investigación por la desaparición de Angie Peña vuelve a generar cuestionamientos luego de las declaraciones del periodista salvadoreño Héctor Silva Ávalos, quien puso en duda la actuación del viceministro de Seguridad, Rommel Martínez, durante las primeras etapas del caso.
Martínez se trasladó a Roatán con el propósito de dar seguimiento a las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del asesinato de un testigo protegido relacionado con el caso de Angie Peña.
Sin embargo, Silva Ávalos calificó la presencia del funcionario como una posible “farsa” y recordó que Martínez se desempeñaba como jefe de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) en Roatán cuando Angie Peña desapareció.
El periodista también cuestionó la tesis que, según señaló, fue comunicada en su momento al Ministerio Público por la Policía, relacionada con la posibilidad de que la joven hubiera sufrido un accidente, señalando que esta hipótesis habría afectado el curso inicial de las investigaciones y la búsqueda.
Testigos aseguran haberla visto con vida
Uno de los elementos que mantiene abierta la incertidumbre alrededor del caso son los testimonios de personas que, según versiones que han trascendido, habrían visto con vida a Angie Peña después del momento en que inicialmente se reportó su desaparición.
Estos testimonios adquieren especial relevancia porque podrían contradecir la hipótesis de un simple accidente marítimo y plantear nuevas interrogantes sobre qué ocurrió realmente con la joven.
La existencia de personas que aseguran haberla visto con vida convierte el caso en un desafío aún mayor para los investigadores, quienes deben establecer la credibilidad de esos testimonios, reconstruir la ruta de Angie Peña y determinar quiénes pudieron haber tenido contacto con ella.
Cuestionamientos a la investigación
Las declaraciones de Silva Ávalos también abren un debate sobre la actuación de las autoridades durante las primeras horas y días posteriores a la desaparición.
¿Por qué se manejó inicialmente la hipótesis de un accidente? ¿Qué elementos llevaron a los investigadores a considerar esa posibilidad? ¿Fueron tomadas en cuenta todas las versiones de personas que afirmaban haberla visto con vida? ¿Y qué información existe actualmente sobre esas declaraciones?
Mientras las autoridades buscan esclarecer el asesinato del testigo protegido y avanzar hacia la identificación de los responsables, el caso de Angie Peña continúa rodeado de interrogantes.
La sociedad hondureña sigue esperando respuestas sobre una desaparición que, años después, continúa sin una explicación definitiva y con testimonios que podrían ser claves para reconstruir lo ocurrido.






