octubre 15, 2026
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El periodista Eduardo Maldonado, director de HCH, ha pedido públicamente que se continúen y concluyan las obras hospitalarias que ya fueron iniciadas.

Tegucigalpa, Honduras.— La situación de ocho proyectos hospitalarios impulsados durante la administración de la expresidenta Xiomara Castro continúa en el centro del debate nacional. Varias de las obras no han sido concluidas, mientras el actual Gobierno analiza la posibilidad de adquirir un hospital privado para contribuir a descongestionar el sistema público de salud.

La información disponible muestra que el estado de los proyectos no es uniforme. Algunos cuentan con contratos vigentes y procesos de continuidad, mientras otros han sido objeto de revisiones relacionadas con aspectos técnicos, financieros y administrativos.

Hechos y antecedentes

Al finalizar su mandato, Xiomara Castro reconoció que varios hospitales no serían entregados durante su administración y pidió al siguiente Gobierno continuar con las obras. “Hay hospitales que van a quedar para terminar en el próximo gobierno, y hay que terminarlos”, declaró en diciembre de 2025.

En enero de 2026, antes de la transición de Gobierno, Castro reiteró que los proyectos debían continuar y afirmó que se habían dejado recursos para su conclusión. En relación con el hospital de Salamá, sostuvo que la obra registraba un avance del 85 % y que parte del equipamiento había sido pagado o adjudicado.

Durante su administración, la construcción de ocho hospitales fue presentada como uno de los principales proyectos de infraestructura sanitaria. Sin embargo, al concluir el período presidencial, las obras presentaban distintos niveles de avance y no todas estaban listas para entrar en funcionamiento.

En los casos de Tocoa y Choluteca, el Congreso Nacional aprobó la continuidad de los contratos relacionados con ambos hospitales, lo que permitió avanzar en los procesos administrativos y constructivos, según información publicada por La Gaceta.

Declaraciones del periodista Eduardo Maldonado

El periodista Eduardo Maldonado, director de HCH, ha pedido públicamente que se continúen y concluyan las obras hospitalarias que ya fueron iniciadas.

Su planteamiento se suma a la discusión sobre la conveniencia de priorizar proyectos que cuentan con terrenos, contratos, diseños o avances de construcción, en lugar de iniciar nuevas alternativas sin una comparación técnica y financiera.

La posición de Maldonado constituye una opinión dentro del debate público. Su argumento central es que las obras iniciadas deben ser evaluadas y, cuando resulte viable, terminadas para que puedan prestar servicios a las comunidades para las que fueron planificadas.

Declaraciones de Dante Mossi sobre el financiamiento

El expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, también se ha referido a los proyectos hospitalarios y a su estructura de financiamiento.

Mossi explicó que algunos hospitales fueron respaldados por organismos multilaterales, entre ellos el BCIE y el Banco Interamericano de Desarrollo, mientras que otros contarían con recursos del Tesoro Nacional.

«La continuidad o modificación de los proyectos debe considerar los contratos suscritos, los compromisos adquiridos por el Estado, las condiciones de los préstamos o convenios y las obligaciones frente a las instituciones financiadoras» ha referido Mossi.

La información sobre el financiamiento, el avance físico y la ejecución presupuestaria de cada hospital debe ser presentada de manera detallada por las instituciones responsables.

Propuesta del Gobierno de Nazry Azfura de adquirir un hospital privado

El Gobierno de Nasry Asfura ha analizado la posibilidad de adquirir un hospital privado para contribuir a descongestionar el Hospital Escuela y ampliar la capacidad de atención.

Hasta ahora, la propuesta ha generado preguntas sobre el inmueble que se pretende adquirir, su capacidad instalada, el estado de sus equipos, los servicios que ofrece, el precio de compra y los costos de operación e integración a la red pública.

La existencia de hospitales públicos inconclusos ha llevado a distintos sectores a comparar ambas alternativas: terminar las obras ya iniciadas o comprar un centro privado que podría estar disponible en un plazo más corto.

Sin embargo, no se trata necesariamente de opciones excluyentes. El Gobierno tendría que determinar, mediante estudios técnicos y financieros, si la adquisición de un hospital privado responde a una necesidad inmediata y si la conclusión de los hospitales en construcción constituye una solución de mediano y largo plazo.

Opiniones y cuestionamientos

Quienes respaldan la continuidad de las obras consideran que detener proyectos iniciados puede provocar mayores costos, deterioro de las estructuras construidas, renegociación de contratos y nuevos retrasos en la atención sanitaria.

Otros sectores sostienen que no todas las obras deben continuar automáticamente. En su opinión, cada proyecto debe ser sometido a una revisión independiente para determinar si existen problemas de diseño, contratación, financiamiento, ubicación, costos o capacidad operativa.

También se ha cuestionado que el Estado pueda adquirir un hospital privado sin publicar previamente una evaluación sobre su valor, condiciones físicas, capacidad de atención y costos de mantenimiento.

Estas posiciones corresponden a opiniones y cuestionamientos expresados en el debate público. La determinación final debe basarse en información verificable y en evaluaciones realizadas por las instituciones competentes.

El servicio a los pacientes

La discusión sobre los hospitales no debería limitarse a una confrontación entre administraciones. El problema principal es la falta de capacidad suficiente en la red pública, la saturación de los centros asistenciales y las dificultades que enfrentan los pacientes para acceder a consultas, cirugías, diagnósticos y tratamientos.

Una obra inconclusa no cumple la función para la que fue planificada. Pero la compra de un hospital privado tampoco garantiza por sí sola una solución si no cuenta con capacidad suficiente, personal, equipamiento moderno, presupuesto y mecanismos claros de administración.

Transparencia y continuidad institucional

De cuerdo a los expertos en salud, la construcción de infraestructura sanitaria requiere continuidad más allá de los períodos de Gobierno. Cuando una administración inicia una obra, la siguiente debe revisar su situación, identificar posibles irregularidades y decidir, con base en criterios técnicos, si corresponde concluirla, modificarla o cancelarla.

El reclamo de Eduardo Maldonado de terminar los hospitales iniciados refleja una preocupación compartida por sectores que consideran prioritario aprovechar las inversiones ya realizadas. Al mismo tiempo, las declaraciones de Dante Mossi recuerdan que los proyectos están vinculados con compromisos financieros y contractuales que deben ser examinados antes de tomar decisiones.

Si el Estado opta por adquirir un hospital privado, deberá explicar públicamente las condiciones de la operación y compararlas con el costo y el plazo necesarios para concluir las obras públicas.

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