
Dólar arriba de L27 preocupa al COHEP por el posible aumento en costos de energía, productos importados e insumos en Honduras.
Tegucigalpa. El dólar ya superó la barrera de los 27 lempiras y el sector privado advierte que una mayor depreciación del lempira podría incrementar el costo de productos importados y ejercer presión sobre los precios que pagan los hondureños.
El gerente de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Santiago Herrera, explicó que, aunque la relativa estabilidad del tipo de cambio ha contribuido hasta ahora a contener las presiones inflacionarias, un mayor deslizamiento del lempira frente al dólar podría encarecer las importaciones y elevar los costos vinculados a la energía.
COHEP alerta sobre impacto en productos importados
Herrera señaló que Honduras mantiene una alta dependencia de las importaciones, entre ellas alimentos, medicamentos y combustibles. Una depreciación más acelerada implicaría pagar más lempiras por estos productos, así como por los insumos utilizados en la producción nacional.
El efecto también podría alcanzar al sector energético. De acuerdo con Herrera, parte de la generación eléctrica depende de plantas térmicas que utilizan búnker, cuyos costos están vinculados tanto a los precios internacionales como al comportamiento del tipo de cambio.
El dólar supera los 27 lempiras
La advertencia del COHEP se produce apenas un día después de que el dólar alcanzara los L27.0010, un nuevo nivel para la moneda estadounidense frente al lempira.
Aunque el sector privado reconoce que la depreciación registrada hasta ahora ha sido relativamente moderada, Herrera advirtió que una aceleración del deslizamiento podría trasladarse con mayor rapidez a los precios que pagan los consumidores.
Mientras las autoridades monetarias sostienen que el comportamiento del tipo de cambio se encuentra dentro de las proyecciones, el sector privado vuelve a poner sobre la mesa una preocupación con impacto directo en los consumidores: un dólar más caro puede elevar los costos de una economía que depende fuertemente de las importaciones.
El riesgo, por tanto, no sería únicamente cambiario. Una mayor depreciación podría traducirse en mayores costos para los hogares, las empresas y la energía que consume el país.






