septiembre 26, 2026
Dolar se dispara a 27 lempiras por unidad

El lempira continúa perdiendo terreno frente al dólar y el tipo de cambio se aproxima peligrosamente a la barrera de los 27 lempiras por cada dólar, un escenario que podría terminar golpeando directamente el bolsillo de los hondureños.

El dólar alcanzó los L26.98 por unidad, una cotización que evidencia, según el economista Dante Mossi, una aceleración en la depreciación de la moneda hondureña.

Mossi advirtió que, si la tendencia registrada durante los últimos meses continúa, el tipo de cambio podría superar los L27 por dólar entre finales de septiembre e inicios de octubre.

El golpe llegará al consumidor

Aunque para muchos hondureños la variación del tipo de cambio puede parecer apenas unos centavos, sus efectos terminan trasladándose a la economía familiar.

Una moneda más débil encarece las importaciones y aumenta los costos de productos y servicios que dependen del dólar. Entre los sectores más sensibles se encuentra el de los combustibles, cuyo precio puede verse presionado por la combinación del comportamiento internacional del petróleo y la depreciación del lempira.

El impacto también puede sentirse en alimentos, medicamentos, vehículos, repuestos, tecnología, maquinaria y otros productos importados.

“Esto nos golpea doblemente”, advirtió Mossi al explicar que, aunque las variaciones del tipo de cambio parezcan pequeñas, una depreciación significativa termina teniendo un impacto mayor en los precios dentro de Honduras.

L27 por dólar: una barrera que preocupa

Para el economista, alcanzar los 27 lempiras por dólar representa además una barrera psicológica que podría aumentar la preocupación entre consumidores y empresarios.

Mossi considera que la presión sobre el tipo de cambio está relacionada, entre otros factores, con las condiciones inflacionarias y las políticas macroeconómicas que mantiene el país.

El expresidente ejecutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) también señaló que el entorno financiero internacional está cambiando, mientras Honduras enfrenta sus propias presiones económicas.

¿Qué significa para los hondureños?

Si el lempira continúa depreciándose, el efecto puede terminar sintiéndose en el presupuesto de las familias: más dinero para comprar los mismos productos y servicios.

Para quienes reciben ingresos en lempiras pero consumen bienes cuyos costos están vinculados al dólar, una mayor depreciación significa una pérdida de poder adquisitivo.

El escenario plantea además un desafío para las empresas que dependen de productos importados, ya que mayores costos pueden terminar trasladándose al consumidor final.

La advertencia es clara: si la tendencia continúa y el dólar supera los L27, la presión no se quedará en las casas de cambio; podría llegar directamente a las facturas, al combustible y al supermercado de los hondureños.

Perspectiva HN seguirá de cerca el comportamiento del tipo de cambio y sus efectos sobre la economía de las familias hondureñas.

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