
El ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, aseguró que las investigaciones realizadas hasta el momento no relacionan el asesinato de Dereck Isaac McNeil James con la información que este proporcionó sobre la desaparición de Angie Peña.
McNeil fue asesinado el pasado 17 de agosto en Roatán, Islas de la Bahía. Su muerte generó sospechas debido a que figuraba como testigo dentro de las diligencias vinculadas con el caso de la joven, desaparecida el 1 de enero de 2022 después de salir en una moto acuática desde West Bay.
Ministro cuestiona antecedentes de McNeil
Velásquez sostuvo que McNeil enfrentaba otros conflictos y señalamientos que pudieron ocasionarle amenazas. Además, cuestionó que fuera presentado como abogado, al afirmar que no habría concluido la carrera de Derecho ni estaría inscrito en el Colegio de Abogados de Honduras.
El funcionario lo calificó como un supuesto “estafador” y señaló que habría realizado gestiones que derivaron en procesos judiciales. Estas declaraciones corresponden a la versión del ministro y no representan una responsabilidad establecida mediante sentencia.
Hay un detenido y órdenes de captura pendientes
Las autoridades informaron que una persona permanece detenida por el asesinato, mientras existen órdenes de captura contra otros presuntos implicados. Las investigaciones buscan identificar tanto a los autores materiales como a un posible autor intelectual.
Seguridad evitó revelar mayores detalles sobre el móvil del crimen, bajo el argumento de que hacerlo podría comprometer las capturas pendientes. Por ahora, la institución sostiene que la principal línea investigativa apunta a conflictos ajenos al expediente de Angie Peña.
Testimonio seguirá incorporado al expediente
Antes de morir, McNeil rindió una declaración mediante prueba anticipada, por lo que su testimonio podrá conservarse dentro del proceso judicial. En una grabación divulgada recientemente afirmó que estuvo presente y que vio a Angie Peña, además de formular señalamientos sobre presuntas actividades delictivas.
No obstante, esas declaraciones deberán ser verificadas por el Ministerio Público mediante pruebas independientes. Aunque Seguridad intenta separar ambos hechos, todavía falta esclarecer quién ordenó el asesinato de McNeil y cuáles fueron sus verdaderas motivaciones.






