
Tegucigalpa.– El transporte gratuito que beneficia a miles de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) podrá continuar, pero deberá ajustarse a las regulaciones establecidas por el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), según la posición fijada este domingo por el ente gubernamental.
El pronunciamiento surge después de que el rector de la UNAH, Odir Fernández, denunciara presiones en torno a la continuidad del programa y asegurara que la Universidad mantendrá el beneficio durante el tercer período académico de 2026. Fernández ha señalado que alrededor de 20,000 estudiantes son beneficiados solamente en Ciudad Universitaria.
¿Hay una orden para suspender los buses?
Hasta ahora, no.
El IHTT afirma expresamente que no pretende eliminar la gratuidad ni impedir que la UNAH transporte a sus estudiantes. Su planteamiento es que, aunque el usuario no pague pasaje, las unidades siguen prestando un servicio de transporte terrestre y, por tanto, deben cumplir las disposiciones legales y administrativas correspondientes.
“El beneficio para los estudiantes debe mantenerse; así como el cumplimiento de la ley”, sostiene el organismo regulador.
En términos sencillos: el IHTT le está diciendo a la UNAH que puede mantener los buses gratuitos, pero bajo las reglas que el Instituto aplica al transporte especial.
¿Qué reglas están en discusión?
La Ley de Transporte Terrestre establece en su artículo 50 la figura del Servicio de Transporte Especial, destinada, entre otros casos, a movilizar grupos específicos de personas hacia un punto común mediante unidades que requieren autorización del IHTT.
El artículo 51 establece además que el permiso debe estar respaldado por un estudio de factibilidad económico-financiero y operacional y demostrar que el servicio puede funcionar sin interferir con el transporte público regular, además de cumplir requerimientos técnicos de seguridad, calidad y eficiencia.
El Gobierno sostiene que regular el transporte universitario busca evitar conflictos operativos con las rutas de buses ya autorizadas, mientras que desde la UNAH se ha defendido el programa como un beneficio social que reduce directamente los gastos de movilización de los universitarios.
¿En qué beneficia la regulación a la comunidad universitaria?
Si el proceso de regulación se concreta sin reducir las rutas ni limitar el alcance del programa, puede representar garantías adicionales para los estudiantes: unidades debidamente autorizadas, controles sobre condiciones mecánicas y de seguridad, identificación formal del transporte especial, supervisión institucional y reglas definidas para rutas y operación.
El propio IHTT sostiene que su objetivo es garantizar que el servicio funcione de manera “segura, legal y eficiente”.
Sin embargo, el punto que deberá aclararse entre ambas instituciones es cómo se aplicará esa regulación en la práctica, porque la exigencia legal de no interferir con las rutas del transporte público podría derivar en modificaciones de recorridos, puntos de abordaje o condiciones operativas.
Por tanto, para los estudiantes la verdadera interrogante no es únicamente si el transporte seguirá siendo gratuito, porque tanto la UNAH como el IHTT sostienen públicamente que el beneficio debe continuar.
El transporte gratuito comenzó en Ciudad Universitaria en septiembre de 2025 como parte del programa Mi Bienestar UNAH y posteriormente fue ampliado a diferentes campus del país.






